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19 de junio de 2015

VOLUMEN II...25 AÑOS DETRÁS DE TI (CAIFANES)



VOLUMEN II...25 AÑOS DETRÁS DE TI (CAIFANES)

Como parte de la preparación de mis relatos, es sobrado decir que la ambientación sonora de la redacción va en referencia a lo que estoy escribiendo, así que mientras estas lineas corren podrían hacer lo mismo.

Me sorprende hasta la fecha de la frescura de éste, el segundo disco de Caifanes, Volumen II, también conocido como "El Diablito", en referencia visual de una de las cartas de la lotería en la portada del disco y el texto de la misma en la parte inferior, Esta producción, que un día como hoy, pero ya hace 25 años atrás de su lanzamiento, es uno de los discos que más tengo corrido en mi reproductor, lo tengo en Cassette, CD y en formato digital.

Desde el corte inicial, "Detrás de ti" Caifanes se desprende del sonido de su Antecesor, el EP " La Negra Tomasa", ese experimento que les dejó grandes dividendos, pero que nos dejó en la incertidumbre después de habernos cautivado con su ópera prima.

Con la reincorporación de Alejandro Marcovich en la guitarra, ya que había participado anteriormente en Las Insólitas Imágenes de Aurora, el peso del sonido de la guitarra ya no fué exclusivo de Saúl, esto le sirvió para desarrollarse de manera más especifica en la voz y la parte lírica, con un resultado magnifico, letras más profundas, metáforas, parábolas y chamánicas, como "Antes de que nos olviden" con un soberbio fretless de Sabo Romo.

En este disco, se pueden percibir aún las influencias de The Cure en el espectro sónico de la banda, "La Vida no es eterna" y "Aquí no pasa nada" pero ya encontrando un sonido propio, esa mezcla de folclor y rock, una fusión que no muchos pueden presumir de lograr, "La Célula que Explota" donde la trompeta de Randy Brecker retumba en el corazón como lo hace el Mariachi.

Un disco sin desperdicio y que sin duda catapultó a la internacionalización de la banda, "El Negro Cósmico", "De noche todos los gatos son pardos" y "Sombras en tiempos perdidos" -la mejor canción de este disco-, un disco que cumple un cuarto de siglo y sigue siendo referencia del Rock Mexicano, que junto con el RE de Café Tacvba, pueden ser considerados los mejores discos en la historia del Rock Nacional.

Producido por Oscar "El Cachorro" López, haciendo un gran trabajo en la batería de Alfonso André, que al final de "La Vida no es eterna" nos dió una muestra contundente de su nivel, amén de la dinámica percusiva de "Antes de que nos olviden".

"Los Dioses Ocultos", "El Elefante" y la final "Amárrate a una escoba y vuela lejos" nos dejan en una especie de catarsis emocional, un disco que colocó a Caifanes en al cima, 46 minutos que han permanecido 25 años intactos, sin dudas, sin reproches.

Saúl Hernández, Alejandro Marcovich, Sabo Romo, Alfonso André y Diego Herrera, es a mi parecer, la mejor alineación que tuvo Caifanes y sin temor a equivocarme...una de las mejores en la historia del Rock En Nuestro Idioma.

Así pues, celebremos el cuarto de siglo de VOLUMEN II, siempre detrás de ti.


11 de enero de 2011

Caifanes



Cuando Saúl Hernández fue invitado para formar un grupo de rock y participar en una fiesta que serviría para recaudar los fondos de la tesis del cineasta Carlos Marcovich, seguramente jamás imagino que su nombre y figura quedarían plasmados en la historia de la música mexicana, siendo una especie de Chamán entre las hordas urbanas, con una filosofía mística y llena de componentes culturales muy arraigados, surrealista a la hora de escribir, sagaz a la hora de hablar, Saúl siempre definió sus proyectos como talleres culturales, libres y con la única pretensión de crear.

Desde Frac hasta Jaguares, de Las Insólitas imágenes de Aurora a Las Pistolas Plateadas , junto a Saúl desfilaron muchísimos músicos con talentos únicos, siendo Caifanes el cenit de su trabajo artístico, en un principio oscuro, pero sin perder los rasgos nacionales en las líricas, poco a poco fue adquiriendo infinidad de matices regionales, haciendo de su espectro sonoro, miles de alebrijes con diferentes formas, alcanzando un grado muy espiritual en sus versos.

De métricas sonoras tejidas como rebozos, los telares de Alejandro Marcovich, Saúl Hernández, Alfonso André, Sabo Romo y Diego Herrera, se entrelazaron de una forma tan profunda, que fue difícil concebirlos de forma individual, haciendo de Caifanes mas que un concepto o una banda de rock, una forma de expresión sui generis.
Con solo cuatro álbumes de estudio, Caifanes construyó una historia solida, que al pasar de los años, sigue fortaleciéndose, metamorfeandose una y otra vez.


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